septiembre 13, 2005

La Fiesta Hipertextual

“Los agelastas, el no-pensamiento de los lugares

comunes, el kitsch, son el enemigo tricéfalo

del arte, que nació como eco de la risa de Dios

y que supo crear ese fascinante espacio imaginario

en el que nadie es poseedor de la verdad y cada cual

tiene derecho a ser comprendido.”

 

Milan Kundera

 

 

El ciberespacio, como espacio “cyber” es decir, como lugar donde la información y la tecnología adquieren nombre, libertad y personalidad es una promesa de comunicación difícil de asimilar y más aún, de adoptar. La propaganda que promueve el hipertexto como fenómeno histórico es, en cierta forma, promisoria, porque nos invita a imaginar un mundo futuro donde la sociedad recibe y genera información de utilidad para su vida.

 Esta Sociedad de la Información, como se le ha llamado sin existir aún, es una utopía sólo alcanzable, al parecer, por medio de la democratización de los medios de comunicación, en un sentido más amplio, de Internet. Este abordamiento de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TICS) a partir de visiones de sociedades futuras mejores que las nuestras ponen a las TICS en el terreno de la ciencia ficción, cuando en realidad están conviviendo y dando de qué hablar en nuestro tiempo. Sin embargo, antes de sumarse en las filas de la hipertextualidad redentora debemos considerar una serie de consideraciones:

 “No podemos subordinar las mutaciones de los diversos ordenes sociales a un solo factor determinante; tampoco podemos ahora prever su desarrollo . El discurso promocional del hipertexto, por eso, corre el riesgo de manejar cierto determinismo ingenuo que puede llevarlo a ofrecer un futuro o una revolución en función de una proyección que bien puede no acaecer. (...) Pero también hay que achacar cierta ingenuidad a los detractores, en la medida en que su confianza absoluta en la historia les impidió reconocer el acontecimiento, la aparición inesperada de un elemento que ha trastornado las dinámicas de su sistema estable.”

 (Jaime Alejandro Rodríguez)

http://www.javeriana.edu.co/Facultades/C_Sociales/Faculta...

 Democratizar el medio no necesariamente se traduce en la recepción transmisión de nuevos mensajes con mayor calidad, sino de mayor calidad humana. Contrario a lo que estamos acostumbrados a recibir, la oferta de emitir mensajes puede completar la visión parcial que nos dan los informadores y medios en general, atendiendo a intereses que todos conocemos, en cambio el individuo, solo frente a su máquina, podrá tomar partido, podrá tomar conciencia y ser parte de quienes forman ahora la opinión pública, una que podrá estar llena de verdades, pero mas consciente que la que se cierra a vivir la realidad histórica de su propio tiempo.

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