diciembre 15, 2008

“Breve historia del Live Cinema o la muerte del Cine como lo conocemos”

Por: Héctor Daniel Pérez (reflexión y recopilación para el Visual Micro Fest de AUX) 
 
 

El Cine como un lenguaje es similar a un enunciado, posee unidades de sintaxis y reglas para redactarlo, así como mecanismos para comprenderlo, se lee de manera lineal y cobra sentido cuando se comparte. Sin embargo, existe una posibilidad inédita de recibirlo y una de manifestarlo. “A toda nueva tecnología, una nueva filosofía” parece un slogan bastante frívolo, pero es máxima en asuntos de reflexión y sofisticación del quehacer artístico contemporáneo. 

Un lenguaje audiovisual que se presenta en orden voluble, una imagen en movimiento que busca emanciparse de la pantalla y la sensación de usar la tecnología con fines lúdicos, sin manual o instructivo, son experiencias propias de un divertimento que cada vez cobra mayor popularidad en diversos lugares para disfrutar de la música y bailar, así como también comienza a alimentar un debate sobre la relación (inexistente para los misoneístas) entre arte y tecnología. 

Y es que la necesidad de integración en los procesos de la actividad humana es inherente al individuo actual, donde éste busca integrarlo todo, obtener la máxima experiencia en la mínima unidad, lo mínimo también en lo máximo y sintetiza su vida en aras de una respuesta más sencilla, más veloz, mejor planteada sobre paradigmas que respeta un instante solamente. 

Precisamente esta vanalidad responde a motivaciones complejas en formas, y sencillas en límites, el mismo Richard Wagner planteaba el “Gesamtkunstwerk" o la total obra de arte, una suerte de performance que contenía música, teatro, danza y artes visuales. Concepto tan socorrido para los creadores contemporáneos quienes integran éstas y otras artes para ofrecerlo todo en un todo con apariencia de todo y límites de nada. 

Aquí aparece el Live Cinema, como manifestación futurista y nostálgica del cine, dicotomía sólo comprensible para quien puede valorar una antípoda necesaria en el arte: mirar hacia atrás y hacia delante desde el ahora, en acción, con un diámetro entero como rango y margen de error. Se ha descrito el Live Cinema como una manera de hacer cine en tiempo real, una presentación que acaba con la sintaxis, el orden y la continuidad del cine convencional, debido a que éste se ejerce en función del momento, el volitivo sentido del ejecutante y la respuesta de una audiencia dispuesta a percibir una experiencia única e irrepetible. Es nostálgico porque parte de la técnica de musicalizar el cine mudo, con un pianista presente durante las proyecciones. 

El fenómeno que nos ocupa puede compararse o confundirse con el Vjng, actividad propia del Vj (Video Jockey) un mezclador de imágenes en video que han sido ordenadas por él en forma de loops (Unidad mínima del Vjng) con la finalidad de acompañar o ser acompañado por un Dj (Disc Jockey) concepto mucho más conocido y análogo al de Video Jockey. Pero el realizador de Live Cinema tiene un compromiso extra con el Cine. Peter Greenaway en su revolucionaria forma de concebir su labor, ha tratado con cada película, perder el respeto al rectángulo Wide de 16:9 (como lo ha hecho con su inolvidable recurso de Picture-in-picture neo-barroco) haciendo visuales en un evento en España conocido como Zemos 98, utilizando su film “The Moab Story” película que es parte de su proyecto llamado las maletas de Tulse Luper. Greenaway ocupó hardware y software innovador para lograr el efecto deseado en aquél evento. En general se ha desarrollado tecnología para esta labor en particular, además de libros sobre el fenómeno e incontables tesis y artículos.  

La reflexión gira en torno a una larga historia sobre los visuales, sobre preguntarnos el lugar que ocupará el audiovisual en un futuro no muy lejano. El origen no es menos intrigante. Se sabe que el primer proyector en la tierra ha sido el sol, y ya en Indonesia se hacían sombras para transmitir valores de la literatura y la religión, así como enseñanzas y lecciones. Es en este teatro de sombras que comienza una manipulación de la imagen en movimiento y en tiempo real.  

En Occidente, los europeos no podían concebir de la misma manera la representación de las cosas, es decir, no podían pensar en sombras como los orientales, quienes acostumbrados a percibir en esencias y espíritu no tuvieron mayor queja con las sombras. En Europa nace el “Puppet” o la marioneta que en su forma de sombra tridimensional, satisfizo notoriamente a una audiencia de exigencias distintas. El teatro de sombras fue visto como algo exótico pero difícilmente aceptado como nueva forma de arte. 

Después aparece la “Linterna Mágica” un invento de Athanasius Kircher quien hacia 1600 la empleó para realizar espectaculares efectos visuales, ya que utilizaba siluetas y dibujos que eran ampliados por el joven proyector en superficies limpias, lo cual instó a mejorar el modelo, añadiendo posteriormente lentillas de colores, además de otros efectos de tiempo como disolvencias y animaciones muy sencillas. En 1978 el belga Etienne-Gaspard Robertson, creyéndose muy belga, llevó a sus límites la linterna mágica, en un show de horror que instaló en una capilla en las afueras de París. Consistía en múltiples proyecciones dentro del lugar oscurecido e intervenido con telas, humo y sonidos, además de tener la idea de proyectar sobre el humo obteniendo fantasmas bastante ostensibles, tanto, que necesitaba doctores afuera del show para atender a los más crédulos visitantes. 

Los hermanos Lumiére dieron el giro definitivo con su siempre famoso Cinematógrafo, sin embargo, no serían los únicos ni los primeros interesados en el fenómeno de la proyección de imágenes animadas. Edison Company compitió con su Kinetoscopio, después el mejorado Vitascopio, para ser sustituido por el Proyectoscopio y así sucesivamente. Cada mejora en el modelo prometía mayores posibilidades de creación y diversión. 

Debido a que la luz ha estado históricamente relacionada con lo divino, fue en una iglesia, donde bajo las órdenes e idea del padre Castel, se contruyó un “Órgano de colores” que en lugar de sonidos mostraría colores en acordes activados de la misma manera en que lo haría un órgano común. Aquí comenzó la búsqueda de lograr mediante tecnología, un extraño estado llamado sinestesia, momento en que los sentidos se integran y se confunden, mezclándose para obtener sensaciones increíbles y difíciles de describir. Escuchar los colores, sentir la luz, y mirar los sonidos fue la misma búsqueda para abstractos como Kandinsky, Aleksander Scriabin, James Michelson y William Huntington ya entrada la época de 1900. 

"Berlin, symphony of a city", de Walter Ruttman realizada en 1927 consiste en la primera película del cine no narrativo, vanguardia que perduró hasta nuestros días. Mostraba una jornada de vida diaria en la ciudad de Berlin desde el amanecer hasta el anochecer, sin fines narrativos de estructurar una historia, la historia se registraba por sí sola, frente a la cámara. Después el Avant-Garde francés de Marcel Duchamp, Francis Picabia, Fernand Leger, Man Ray y Jean Cocteau propició que el cine experimental naciera a partir del caos y la improvisación; Hans Richter y Viking Eggeling le dieron el aspecto abstracto e incomprensible, que obligaron a las audiencas a degustar este cine con otros ojos, con renovada sensibilidad. 

Explorando la presentación del recuadro audiovisual, creadores como Abel Gance en su película llamada “Napoleón” (sobre el conocido estratega) muestra simultáneamente tres planos distintos situados en la pantalla de manera proporcional y colorizados como la bandera de Francia, saga que contrasta distintos puntos de vista en un mismo momento, y que según cuenta la historia también correspondieron estos planos a tres proyectores distintos, obteniendo una experiencia de inmersión de la audiencia en la acción del filme, sin mencionar su agresiva cámara al hombro en algunas secuencias. 

También Len Lye, los hermanos Whitney y Oscar Fishinger con sus animaciones sintieron que el audiovisual tenía que mutar, que podía volverse música, que podía ser formas distintas en una sola llamada “Música Visual”. El canadiense Norman Mc Laren raya el negativo de cine para volverlo magia y música, visuales de minuciosa creación.

Fred Collopy, emplea el concepto de “Lumia” para referirse a esta adecuación y apropiación del cine, o del audiovisual, “Lumia” es el fragmento o parte que el artista visual decide mostrar mediante el empleo de las cámaras y los proyectores, donde son ingredientes la improvisación y el juego de la composición que vive y es dinámica, el concepto comparte mucho con la música, en especial con el Jazz, es pensar en un Jazz audiovisual. 

Los sesentas trajeron los Wet Shows” a la escena, para proyectar sensaciones muy similares a las que se experimentaban con las populares drogas de aquel entonces. Empleando acuarelas y aceites, un proyector evocaba viajes opiáceos con gritos de Janis y pasajes cósmicos para toda la banda pachecona de estos festines visuales. En esa misma época y tras la aparición y popularización de las cámaras de video, Golan Levin demuestra en sus videos un naciente género: el del video-arte. Levin nos persuade con la idea de que existe un fluido audiovisual y que éste se mueve sin descanso en el espacio no diagramático de la mente creadora, muy cercana a Dios. 

Saliendo de la nube de humo blanquecino encontramos a Jeffrey Shaw, quien con su pasión por la arquitectura, busca proyecciones que anulen las dos dimensiones del cine, sobre superifices no planas sino tridimensionales como los domos. Tal vez el primero en experimentar la proyección tridimensional que daría vida a los “Movie-rides”. A esto se le conoció como “Extended Cinema” en contraste con el “Expanded Cinema” de Valie Export que consisitía en agregar olores, sabores y sensaciones táctiles a las proyecciones, que antes de esto eran solamente audiovisuales. Romper paradigmas puede ser un oficio ocioso. 

“Lucifer Rising” de Kenneth Anger en1980, fue un experimento que utilizó técnicas de Vjng en la edición de una película, aproximándonos a la épica trilogía Quatsi donde posiblemente Ruttman haya influenciado a Godfrey Regio en la realización de esta serie de películas, que muestran imágenes situadas puntualmente en las notas de un monótono y paranoide Philip Glass. Nacía el “Concert Cinema”. 

Finalmente la tarea de la edición no lineal del audiovisual sugirió una adhesión al movimiento Glitch, o estética del error informático, el cual encuentra su manifestación en la idea de la falta de dominio del hombre sobre la tecnología, recurso tan observable en nuestros días asistiendo a una sesión de Vjng. Ahora equivocarse es la fórmula. 

Si la tecnología nos domina a nosotros algún día, podremos ver desde nuestros ojos biónicos reconstruidos cómo los androides inteligentes observan “Soft-Cinema”: una serie de imágenes audiovisuales sincronizadas y administradas por un ordenador autómata que ya no nos necesita para crear. El Cine puede pasar a manos de cualquier ente volitivo pero nunca dejará de brillar en el cosmos como una luz ordenada en medio de lo incierto. 

 

Fuentes de información:

Youngblood, Gene "Expanded Cinema" Clark, Irwin y Company Limited. Canadá.

Makela, Mia "Live Cinema: Language and elements" Media Lab, Helsinki University of Art and Design.

Magaña, Laura "Medios Audiovisuales y prácticas performativas en el arte contemporáneo" Universidad de Castilla-La Mancha. España.

Alarcón, Antonio "Imágenes a todo ritmo" (reportaje, magazine virtual España)

septiembre 23, 2006

El amor es tan bueno como el soma

Por Héctor Daniel Pérez Aguilera

 

¡Oh, esa mano a cuyo lado son los blancos tinta, cuyos propios reproches escribe; ante cuyo suave tacto parece áspero el pulmón de los cisnes!

W. Shakespeare

 

Ambicioso resulta pensar que podemos encapsular las sensaciones que ofrece el mundo objetivo, en un medio químico, ambiente idóneo si se trata de desmitificar lo que sentimos. Ambicioso resulta imaginar al amor, el sólo pensar en ello. La sustancia de nuestros llamados (una palabra que cuesta evocar) sentimientos no es otra que una configuración de cadenas de aminoácidos, de flores envueltas en ramos péptidos hippies volando en nuestro torrente sanguíneo, desmoronando su extática belleza desde el hipotálamo hasta la punta del pie… y ¡haciéndonos creer en que podemos ser mejores personas! ¿Mucho peor? ¡Por alguien más! ¡No por honesta iniciativa! (Risas)

¡Cuán maravilloso es el mundo objetivo como para aderezarlo con insensatez! ¡Con nuestros fantasmas sensibles! ¡Con nuestro afán de antropomorfizar todo aquello que en esencia no es humano! Pensar que los corazones que laten aprisa es una muestra irrefutable de que sentimos (otra vez esa palabra) amor por alguien que no es uno mismo (el amor hacia uno mismo es también cursi, pero más sensato) cuando en realidad la emoción que provoca tal efecto cardiaco puede llevarnos derechito al campo santo. ¡Oh agresión al cuerpo! ¡Oh bello sacrificio! ¡Oh poesía sensorial mejor armada de latidos mortíferos!

Los llamados cocineros (oficio poco ponderado, pero mejor remunerado) debieran ser los que ocupen los lugares de los cupidos (oficio idiota de creación mítica, es decir, no verdadera), una vez que los que lo hacen ahora, dejen vacante su puesto, a raíz de comprender que el amor como fenómeno químico es trabajo de los verdaderos expertos (1), y no de angelitos con alas en sus nalgas rosadas. Por ello, poner nuestros ojos en tan relevante ocupación, la de los cocineros, aquellos configuradotes de sueños, artífices de las sensaciones verdaderas y cuantificables, es poner nuestra mirada en concepto más romántico que los chocolates con forma de corazón.

Es necesario aceptar que el chocolate de por si, es un vehículo de sustancias que promueven nuestra endorfinesca alegría, o en palabras de Huxley (un tipo decididamente más ambicioso que yo) que promueve nuestra somática felicidad. Y es que de drogas legales hay variedad, pero el problema para encontrar el amor, no es que sepamos recitar un buen poema en medio de una noche perfecta, o que podamos hacer cosas imposibles por el ser amado, como rebajar unos kilitos o hacernos el facial (en el peor de los casos, intervención quirúrgico-estético-facial) invitar al cine, o conseguir el Hot Wheels de sus sueños, sino que no podamos sacrificar un poco la lucidez del pensamiento, es decir, ser tan ambicioso como para creer que en nuestros cinco sentidos podemos enamorarnos de otro ser humano ¡Por el amor de Ford, cuán engañados viven esos salvajes! (2)

El sólo hecho de la reproducción como pretexto es más certero para acercarnos a un ente de sexo opuesto, o similar, no importa, de gustibus non disputandum, pero el siquiera imaginar una vida juntos, o una noche juntos (más objetivo) es una tarea de la enajenación explícita y manifiesta (con la cara de baboso). Para alcanzar metas de compatibilidad física, sexual y emocional, es necesario estar fuera de sí, de esta manera el sentimiento no se considera tal, sino el ser medio conciente que puede ordenar a su organismo saturar de neurotransmisores un cerebro con intenciones de placer y en un sentido subyacente (término que concedo al estar hablando del tema) de amor.

Por ello, la ingeniería de las sensaciones es tan importante para la sociedad contemporánea, que vive y convive entre sustancias: ¡Vamos por unas chelas! ¿Te tomaste la píldora? ¡Nos vemos en el café! ¡Terrible cruda, ayer le revolví ! ¡Un Alka-seltzer en Sprite y ya está! ¡Yo no fumo mentolados, pero pásame un tafo de los fuertes! ¡Yo no me inyectaría… es mejor inhalar! ¡Oh querido Aldous, si pudieras estar aquí!

La idea de un soma (3) que puede consumirse legalmente por todos los miembros de una sociedad, una droga única, medicina para el alma, sin resacas ni efectos secundarios inmediatos, sino a largo plazo (modalidad preferida por las mayorías, tanto para pagar una estufa, como para deteriorar su vida envenenada de conservadores y de transgénica dulzura) es casi alcanzada por esos valientes ingenieros que, a pesar de buscar una panacea, son perseguidos e interrumpidos en su importante labor ¡Qué pasa si por culpa de algún obtuso operativo el verdadero y potencial amor es saboteado por ignorancia, por falta de visión!

Triste humanidad, condenada a seguir por el camino de la introvertida y fugaz felicidad, imposibilitada por sí misma para descubrir que sus llamados sentimientos podrían estar ya configurándose perfectos con sólo tomar unas cuantas dosis, inocuas, indiferentes, pero tremendamente significativas de ese soma que todavía no se descubre. Al igual que Verne plantea el submarino de Nemo (but not the yellow one) y el fax en el París del futuro, Huxley nos susurra que la felicidad se encuentra en un recurso tan socialmente válido y políticamente correcto… ¡oh triste y paradigmática humanidad!

Es una cuestión de enfoque, podemos llevar a buen término obras de arte y de la cultura popular enteramente dedicadas al amor, pero ello dejaría ocupado el lugar de la verdadera propuesta temática que nos distinga como época, consideremos que la expresión más común (estadísticamente) empleada en los productos de la cultura popular es, presumiblemente, una expresión de amor, como el famosísimo y ultramencionado “Te amo” y que la sensación producida por algún desatino musical o aberración cinematográfica es bien recibida por un semi-enajenado espectador, que si se encuentra en estado de embriaguez química (enamorado) llora a la menor provocación, un llanto que ni siquiera él mismo comprende y que en neandertal raciocinio atribuye a algún “ser amado” o a algún “recuerdo de amor”. (Risas)

¡Basta! …el sentimiento hacia mis similares en especie ha llegado, he sido presa de mis propios argumentos y mientras escribo esto, siento como si un filoso cuchillo se adentrara cálidamente en mi pecho, sensación… incómoda… ¡arghh! …necesito un poco de soma.

Observando lo ejemplificado y una vez expuesto el punto (¡uff!  qué erótica mi litebasura) lleguemos a un acuerdo, hagamos una re-estructuración necesaria y urgente.  Ése nuevo pacto social que tanto necesita México, lo llevaremos a cabo primero en el seno de lo social, (porque político… bueno ya se ha dicho mucho en este tenor) abrecémonos en un setentero afán de paz y libertad sexual, desterremos para siempre la clavadez y la cursilería. Está comprobado que un ser poco productivo es aquél que permite tales intromisiones en su mente, tales desviados y erráticos pensamientos… si la sociedad ha dado de sí, pues amemos como hemos amado hasta ahora, en cambio, si la sociedad persiste en una nueva figura, con nuevo esqueleto, enajenemos nuestra realidad, tomando unas vacaciones en el paraíso químico, regresando justo a  tiempo para la hora de amar y coger animalescamente en feliz coito espiritual.

Financiemos la búsqueda científica del soma, permitamos en nuestro envenenamiento cotidiano un cualitativo salto en cuanto a las sensaciones se refiere y cuidemos aguerridamente el cuerpo para destinarlo al placer y no a nosotros mismos, ni al ser amado, sino a ese ser más grande que nosotros, cuyo nombre no puedo ni mencionar, cuyo poder se basa en lo social y en lo divino, y cuya mínima expresión (entiéndase la familia como partícula) de su corpus se fragmenta peligrosamente a causa de mal interpretaciones provocadas por el concepto actual de amor, concepto que guiará nuestro mundo en triste dirección, tan triste como la muerte de Mufasa (amor fraternal), la boda de Robin Hood (amor de los pobres) o la discapacidad de la Sirenita (amor a las piernas y al sex-appeal).

Así, envuelto en un meditabundo semblante, seguiré optando por otras referencias, por nuevas historias, por ejemplos de vida que han mostrado condiciones extremas de amor verdadero (la mayor de las veces trágico y payaso), no para imitarlas o evocarlas, sino para comprender un poco, la relación entre los hombres (me refiero a la especie) y su eterna búsqueda por la felicidad, una odisea literaria, anímica, pragmática y endulzada (mejor dicho edulcorada) con escritura febril y de poco valor estético, con frases hechas y lugares comunes hipnopédicamente inculcados por ese chivo expiatorio electrónico de la tv-horario-prime-time, o con sintéticas voces de un piano rítmico en un antro etéreo (por aquello de los hielos), o de orgánica falsedad en molestas serenatas, que por culto a un concepto ambiguo y muy mejicano, se llevan a cabo, muy a pesar de aquellos que no aman así.

 

1.-  Se conoce como cocineros a aquellos inovadores fabricantes de cocaína y otros derivados.

2.- Aldous Huxley en su “Mundo Feliz” llamaba “Ford” a un ídolo divino de la más alta jerarquía, tal vez aludiendo al proceso de ensamblaje en una banda rotativa que marcó la diferencia en la revolución industrial.

3.- En el mismo libro de Huxley se habla de una droga legal llamada “Soma”, ingerida por todos por igual en raciones equitativas para mantener lejos pensamientos que no fortalecieran a dicha sociedad, asegurando con ello la paz y la estabilidad social.

junio 23, 2006

Las mangas de la camisa de fuerza

Por Héctor Daniel Pérez

(Publicado en revista Revés) 

 

Luego de laborar felizmente durante 30 años los dueños de los medios recibieron una primer molestia: se les invitó a debatir la necesidad de una reforma a la ley federal que los regula a ellos. La creación de un consejo ciudadano de radio y TV, el derecho de réplica, límites a la concentración de los medios, limites a la comercialización de espacios publicitarios eran algunos de los temas. Semejantes aberraciones a la naturaleza de nuestra niñera/amiga/madre/tele debían combatirse con la mejor arma de la multifuncional catódica: la persuasión. (1)

Los señores se reunieron en la torre del caballito en Reforma, y a pesar del deseo de debatir de algunos senadores, los media-man, haciendo uso del esquema neo-aristotélico-contemporáneo de la comunicación: emisor-mensaje-pendejo que se lo trague, establecieron el más rotundo y unidireccional soliloquio como forma de interlocución. “Ellos vienen sólo a exponer sus planteamientos sin interrupción” dijo Héctor Osuna a los senadores que se dieron cuenta de no haber emitido un solo pitido ante la exposición multimedia que armaron los emisarios de la era digital.

El discurso progresista y tecnologizado que prevaleció hizo sentir como un estúpido misoneísta a más de algún senador (2) algunos otros salieron al baño para preguntar al joven del living lo que significaba “terabyte” (3). Mientras tanto el monólogo continuaba: Fibra óptica, fucho (mexicanismo de futebol) en Hi Definition para todos, convergencia tecnológica al estilo Telmex y destapen la Champagne, no, no no, mejor déjenselo a Robotina: -amo, amo, amo-.

Esgrimiendo que un nuevo órgano regulador ciudadano generaría más burocracia, que para eso está COFETEL, que ellos sólo cumplen con su deber de informar y entretener a la gente, que el Teletón (trademark), el Juguetón (marca registrada), el Idiotón (registro en trámite) y los demás tones cumplen la función social de los medios (tienen el valor y les vale, además de recibir por ello un agradable descuento en sus impuestos), que las novelas se venden bien, hasta se traducen a miles de idiomas y que la ley aunque está viejita como los senadores, de todos modos funciona -usted está viejito senador pero ¿Ya ve? ¡De todos modos funciona! No como Javier Corral, mire como lloriquea, si sigue hablando yo ya no juego…- los medios hicieron su labor expositiva defendiéndonos a todos nosotros, sus televidentes. Todo sea por los contenidos del domingo.

La orquesta de Laptops estaba al mando del presidente de la CIRT Alejandro García Gamboa y Javier Tejado, el “best boy” de Televisa, quienes dejaron muy en claro que los medios estaban en la mejor disposición de entrarle a la reforma, claro que ésta será una que a todos nos guste. Empecemos por quitarle la jeringonza romántica de “promover el desarrollo armonioso de la niñez y la juventud”, mejor hablemos de la vida real, de las tachas y los fajes en horario familiar, de cómo son maltratadas las mujeres en la comodidad de su hogar y cómo puede ser usted la próxima en ser una muerta de Juárez aunque no trabaje en la maquila. (4)

La cruzada por la desregulación estaba en su apogeo, métodos que asustarían a cualquiera: desayunos y café a perredistas que rechazan la iniciativa de los concesionarios. -Joaquín, estamos sobrevolando “la casa de los azulejos” (5) hay un miembro del legislativo que no quiere ceder, Joaquín, se le ha ofrecido un desayuno balanceado: hojuelas de maíz, jugo, café y un vol au vent.  Ignoramos la causa de su aferro, el médico a bordo dice que se trata de partidismo polarizado o de cariño a la justicia social, una rara enfermedad -

Los “Lics” si, esos que parecen sacados de una película de miedo, quimeras mitad guarura (de los finos) mitad depredador (de los que van contra Schwarzenegger) con su corbatín y su portafolios visitaron banca por banca a nuestro poder legislativo hasta obtener uno a uno, los 81 votos a favor que le dieron el “gane” a una iniciativa que pasó gloriosamente (ya lo dijeron muchos medios) sin corrección alguna, ni punto ni coma fue alterada. Sin embargo, esos seres son astutos: un recinto de San Lázaro en caos, horas y horas de debate innecesario y el trabajo sucio, que lo hagan sus cuates (cuatazgo fundamentalista, protección y amparo divino en la guerra electoral) finalmente no es a “ellos” (me encanta cómo suena este pronombre, ya es como un cliché) a quienes les lanzaron los improperios de los enardecidos estudiantes (6) ni quienes recibirán el desprecio de la sociedad: el no tan jefe Diego llegó al recinto en patines y vestido de sirvienta de una conocida televisora.

Quienes se fueron a pie fueron los 9 senadores “RBD´s” (Rebeldes: Corral, Bartlett y Co.) como forma de protesta por todo el Zócalo capitalino, bien agarraditos de los brazos, para poder presentar el recurso legal que señala la inconstitucionalidad de esta nueva ley (Ay perdón, es tan sólo una r-e-f-o-r-m-a, perdón Joaquín) ante la Suprema Corte de Justicia. Dicha demanda también involucra al presidente de la República, el ciudadano Vicente Fox, por aprobar una reforma que contraviene el espíritu de la Constitución de este País y no sólo su espíritu, sino en lo textual acerca de la concentración y creación de monopolios.

Pero si todos de pronto dejáramos de seguir el cuento, si de pronto nos convirtiéramos en audiencias críticas, en una gran conciencia colectiva llena de paz y de equilibrio, una fuerza del pensamiento, un coro mántrico y lleno de ejperanza… el mundo se volvería feo y poco atractivo, no tendría como dicen los publicistas, “punch”: cada uno de nosotros dejaría de aspirar a tener un abdomen firme y sexy como el del telemarketing,     dejaríamos de aspirar a ser una leyenda como Selena, Soraya o Paco Stanley. Si nos pusiéramos a pensar lo mucho o poco que afecta nuestra vida el multicitado tema, no harían falta las leyes, pues nuestra conducta nos regularía por sí misma, mediante la ética (zaka pa´ndar iguaaal) no necesitaríamos “entretenernos”, estaríamos leyendo, paseando con la familia, disfrutando de los hijos, aprendiendo en un taller o curso algo nuevo, arreglando el timbre de la casa… o cualquier otra actividad igual de nefasta y cansada.

E pour si muove!

La vida sigue, como la pila del conejito rosa, y para los que programan una sola canción -Campaña IMER (7) ante la aprobación de la ley- la vida sigue como siempre, indignante. Los alcances de esta la ley han provocado que quienes tienen el deseo de realizar producciones propositivas, didácticas y creativas lo hagan sólo para sus cuates, vecinos y familiares o para ese ínfimo sector fuera de la brecha digital. Internet es una trinchera, debido a que su regulación es compleja y prácticamente imposible de manera categórica. Al respecto, Olallo Rubio Ex-Radioactivo 98.5 FM (8) afirma, en un podcast (9), con un glorioso gusto y ardor: “en el ciberespacio, desde donde escuchas este podcast,  la Comisión de Telecomunicaciones y la Secretaría de Gobernación nos vale madres” también hay páginas donde se le desprecia a esta ley.

Algunas dudas quedan en el aire: ¿Cómo recuperar lo que nos pertenece? ¿Cómo reconquistas el espacio radio-eléctrico, el tiempo aire? ¿Regresándolo al gobierno? ¿A pesar de que a Fox se le ocurriera regalarle a los concesionarios el tiempo oficial? Otra pregunta es… ¿Es éste un buen momento para realizar estos cambios estructurales, una vez que la contienda electoral se ha agudizado significativamente? o ¿Porqué un imbécil trata de hacer un símil de “las mangas” en medios impresos si es ostensible que el grueso de la población prefiere ver la tele?

Soy Héctor Daniel y me despido no sin antes agradecer a todos aquellos que voluntaria e involuntariamente hacen esto posible. (Sí, a pesar de todo fui fan de “Las Mangas” ¡vaya contrariedad!)

NOTAS

1.- Del latín Per-suadere que significa Por Suadero: Hacer que alguien se quite los pantalones. (Por Fabián se aplica también)

2.- Cabe mencionar que “senador” proviene del vocablo “senil”, que quiere decir “anciano” porque en la antigüedad se les respetaba.

3.-  Un momento por favor… ahora regreso…

4.- “La insistente sobrerregulación de los contenidos y el incremento de las sanciones correlativas, ponen en peligro o de plano vulneran, el ejercicio del derecho a la libertad de expresión” (Exposición de motivos de la propuesta impulsada por Cevallos, Osuna y Medios Concesionarios).

5.- No se apantallen es un “Sanborns”

6.- En la UNAM se estila inconformarse

7.- Instituto Mexicano de la Radio

8.- Radioactivo, una estación juvenil sin comparación, desapareció luego de que Ferríz de Con (Directivo de Grupo Imagen) lo volviera proyecto noticioso.

9.- Del Latín I-POD y del griego Cast.  Publicación de audio en la web.

mayo 17, 2006

Mar en la Boca

Es un radio - arte o arte sonoro de Héctor Daniel que fue enteramente realizado con sonidos producidos por la boca.

Escúchalo

mayo 15, 2006

Enjoy the Silence (Video clip)

mayo 04, 2006

Animart presenta la obra "SENTENCIA DE MUERTE"

Teatro Ocampo lleno los tres días

Próxima función: Sábado 6 de mayo a las 7:00 p.m. en el CCU (Morelia, Michoacán)

 

El grupo Animart, en su división de Teatro, presentó con éxito la obra de teatro “Sentencia de Muerte” de J. Guadalupe García López, trabajo dirigido por Sandra Rangel y producido por Héctor Daniel Pérez Aguilera, la primera una joven pero experimentada actriz y el segundo un naciente artista visual formado en la realización de cine y video. Actúan Rubén Ángel, Katia Larissa Vilches, Ademar Flores, Deyanira Espitia, Catalina Isarrarás, Eugenia Ferreyra y Sandra Rangel.


La obra cuenta con la colaboración de talentos igualmente jóvenes como Nadia Suhail Nucico, Lupita Tafoya y Ben Hadad Gómez en el complicado vestuario; Adriana Molina en la adaptación de guión junto con Héctor Daniel Pérez Aguilera, Noé Martínez en la elaboración de la pintura original de la obra en el cartel diseñado por Juan Carlos Mori, además de Angélica Cabrera en la Asistencia de Dirección y Luis Arroyo en la composición de la música original. El trabajo es apoyado por el Sistema Estatal de Creadores (SECREA-CONACULTA), la Secretaría de Cultura del Estado y por CROMA Unidad Multimedia Experimental, además de haber sido asesorada por el maestro Arnulfo Martínez.
Todos estos recursos se disponen para lograr un trabajo lleno de visiones integradas sobre la muerte, un evento sin igual para el protagonista (Rubén Ángel)  quien luego de gastar las últimas gotas de su vida en un bar tendrá un encuentro increíble con la muerte (Katia Larissa Vilches) se obsesionará en un idilio que no puede existir dentro de la razón, una invitación a la locura y a la reflexión al unísono.

La obra cuenta con la colaboración de talentos igualmente jóvenes como Nadia Suhail Nucico, Lupita Tafoya y Ben Hadad Gómez en el complicado vestuario; Adriana Molina en la adaptación de guión junto con Héctor Daniel Pérez Aguilera, Noé Martínez en la elaboración de la pintura original de la obra en el cartel diseñado por Juan Carlos Mori, además de Angélica Cabrera en la Asistencia de Dirección y Luis Arroyo en la composición de la música original. El trabajo es apoyado por el Sistema Estatal de Creadores (SECREA-CONACULTA), la Secretaría de Cultura del Estado y por CROMA Unidad Multimedia Experimental, además de haber sido asesorada por el maestro Arnulfo Martínez.Todos estos recursos se disponen para lograr un trabajo lleno de visiones integradas sobre la muerte, un evento sin igual para el protagonista (Rubén Ángel)  quien luego de gastar las últimas gotas de su vida en un bar tendrá un encuentro increíble con la muerte (Katia Larissa Vilches) se obsesionará en un idilio que no puede existir dentro de la razón, una invitación a la locura y a la reflexión al unísono.


La puesta en escena se ha estrenado ya en el Teatro Ocampo el pasado viernes 21 de abril con gran éxito, teatro lleno y comentarios alentadores para los integrantes de “Animart Teatro”, ahora el grupo se compromete a seguir presentando el trabajo en otros foros tanto al interior del Estado como fuera de él. En esta ocasión toca el turno al Centro Cultural Universitario este próximo Sábado 29 de Abril y Sábado 6 de Mayo a las 7:00 PM, la entrada es gratuita.